Los desgarradores días del Principe Harry tras la muerte de Lady Di

A casi dos meses de su renuncia a la Familia Real inglesa, el príncipe Harry participó de un evento privado en Miami como orador. En su discurso, enfocado en la salud mental, reconoció que está desde hace tres años en tratamiento por las esquirlas emocionales que le dejó la muerte de su madre y reveló el calvario que vivió de chico como miembro de la Corona. El apoyo a Meghan Markle y otro discurso que enardeció a William.

Pese de que algunos medios británicos advirtieran que estaba «aburrido en Canadá» y «arrepentido de su decisión», Harry ratificó su postura ante la audiencia.

También hizo alusión al ‘Megxit’ y dijo que si bien los últimos tiempos fueron muy duros para ambos, no se arrepentía de la decisión porque lo único que quiere es proteger a su familia. Insistió que no quiere que Meghan y Archie vivan todo lo que él sufrió de chico».

Los pasos de Harry son seguidos con especial atención por la Corona. En efecto, la Reina le pidió «seis meses de prudencia y transición». Sin embargo, las apariciones públicas del duque no hicieron más que enardecer a su hermano mayor, William. «Para él fue muy duro aceptar la renuncia de Harry, pero al mismo tiempo lo sintió como un alivio. Lo que no puede entender es por qué sigue hablando y alimentando a la prensa, si ya obtuvo lo que quería».

«Desde la renuncia de Harry, William y su mujer, Kate Middleton, tuvieron que recargar su agenda para hacer frente al escándalo. William siente que su hermano en cierto modo lo traicionó con su decisión y que le terminó delegando toda la responsabilidad a él y a su familia. Por eso, cada vez que Harry da una entrevista o se sabe que oficiará de orador en algún evento, William se enoja muchísimo».

Harry tenía sólo 12 años cuando su madre murió en un accidente automovilístico en París. La princesa acababa de firmar los papeles de divorcio y disfrutaba de sus primeros meses fuera de la Familia Real cuando el auto en el que viajaba chocó contra uno de los pilares del Puente del Alma. Murió dos horas después a causa de una hemorragia interna.

 “William y Harry siempre responsabilizaron a los medios por la muerte de su madre. Creen que la acosaron hasta el último momento de su vida y, en algún punto, también cuestionan el modo en el que la Familia Real lidió con la desmedida atención que su madre”, advirtieron amigos cercanos a los herederos de Lady Di.

En efecto, fue Harry quien hace dos años rompió el silencio y contó el calvario que vivió durante los años posteriores a la muerte de su madre. Fue en el marco de un especial televisivo que produjo junto a su hermano y la primera vez en la que reconoció que tuvo serios problemas psicológicos, producto de la presión que recibió para llevar adelante el luto delante de todo el mundo.

Aconsejado por su hermano mayor, Harry decidió comenzar terapia a sus 28 años; una decisión poco usual para los reinos de la Corona. “Mi abuela tiene una forma de hacer las cosas y yo otra. Necesitaba contención y elaborar lo que me estaba pasando. Fue algo que me afectó tanto en mis relaciones personales, como en mi trabajo. No podía seguir así”, confió.

«Mi forma de llevar el duelo era meter mi cabeza debajo de la tierra. Me rehusaba a pensar en mi mamá, porque me preguntaba, ¿de qué manera eso me puede servir? Pensaba que sólo me iba a hacer sentir mal, porque no me la iba a traer de regreso», reconoció el príncipe.

«Mi forma de llevar el duelo era meter mi cabeza debajo de la tierra. Me rehusaba a pensar en mi mamá»

Fue gracias a la ayuda de su hermano que aceptó comenzar un tratamiento psicológico. «Me dio un empujón fuerte. Llevaba veinte años sin pensar en ella y los últimos dos fueron de un caos total. No entendía qué es lo que estaba mal conmigo».

La elaboración del duelo lo llevó a un inevitable enfrentamiento con la Familia Real. “Hubo un momento en el que Harry consideró muy seriamente renunciar a su título y rehacer su vida en África. No quería saber nada con la institución, pero fue William quien le pidió que no lo hiciera”, advirtió la biógrafa del príncipe.

Quien también ocupó un rol trascendental en ese período fue la Reina. “Hubo una reunión muy seria, de la que participaron también el príncipe Carlos y el príncipe Philip”. En esa cumbre real, Harry interpeló a los miembros más importantes de la Corona. “¿Cómo pudieron hacerme esto?”, les espetó, en alusión a aquel sábado seis de septiembre, en el que lo obligaron a marchar detrás del ataúd de su madre.

El funeral de Lady Di fue una ceremonia de Estado y tuvo lugar seis días después de la muerte de la princesa. El Gobierno decretó luto nacional y miles de personas se hicieron presentes en las calles de Londres para seguir de cerca el funeral. La imagen era devastadora: el cajón de la princesa, el sobre con la inscripción “mami” y los hijos de Diana caminando las casi quince cuadras que separan el palacio de Saint James de la Abadía de Westminster, en el que se le dio el último adiós público a la princesa.

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