Se trata de un «pico de abundancia» de la especie Aedes albifasciatus, conocida como «mosquito de inundación», que no transmite dengue. La reducción del número de insectos puede demorar hasta 15 o 20 días.

“Nubes” negras de mosquitos recorrieron la ciudad y la provincia de Buenos Aires y obligaron a las personas que salieron de sus casas a bañarse en repelente o emprender su retorno con fuertes picaduras de estos insectos.

La cantidad impactante de estos insectos voladores, de cuerpo delgado y patas alargadas, generó un estado de alerta entre distintos usuarios en las redes sociales que compartieron videos de puertas de edificios cubiertas de estos bichos y de “nubes” negras sobrevolando las plazas de La Plata y CABA.

Juan Manuel Carballeda, doctor en biología, investigador del Conicet y docente en la Universidad Nacional de Quilmes y en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, explicó que este fenómeno sucedió por las últimas lluvias e inundaciones, que resultaron muy importantes en distintas zonas de la provincia de Buenos Aires.

“El agua acumulada es el ambiente en el que se pueden desarrollar los huevos de mosquitos y eclosionar, es decir, romperse y comenzar el ciclo de larva. Cinco o siete días después, dependiendo de la temperatura, la especie del mosquito y otros factores, se desarrolla la larva y llega el mosquito adulto que vemos ahora. De estos, solo las hembras pican a humanos o mamíferos y en el único momento del ciclo de vida que lo hacen es justo antes de poner huevos”, aclaró Carballeda.

El «mosquito de inundación» apareció también hace un mes en gran parte del territorio bonaerense, que sufrió una situación similar a causa de las intensas lluvias de ese entonces. El investigador sostuvo que “es natural” que ocurran fenómenos de este estilo, pero que la situación se agrava porque “estamos en un contexto de cambio climático donde los eventos extremos suelen ser más seguidos. Entonces, ante más eventos extremos, por ejemplo, lluvias muy fuertes, es común que pueda volver a pasar una proliferación de estos mosquitos”.

Frente a la pregunta que apareció durante todo el día del lunes, cuánto va a durar esta situación, Carballeda advierte que estos mosquitos seguirán apareciendo por lo menos 15 días más, hasta que concluya el ciclo de vida de estos adultos. “Si no vuelve a haber grandes eventos donde quede agua acumulada, veremos que la población empieza a bajar”, afirmó.

A diferencia de los mosquitos que transmiten el virus del dengue y otras enfermedades, “que son insectos mucho más pequeños y pican mucho pero con una picadura muy sutil”, el investigador aseguró que estos que vemos ahora son de la especie Aedes albifasciatus: “Este tipo de mosquito es mucho más grande y posee una picadura mucho más agresiva”.

Esta es la especie transmisora del virus de la Encefalitis Equina del Oeste (EEO) que el año pasado ocasionó un brote en caballos en el centro y norte del país. Según el último boletín epidemiológico de la cartera sanitaria bonaerense, actualmente se registraron 42 casos positivos distribuidos en 30 municipios de la provincia. Sin embargo este virus, aunque eventualmente puede ser contagiado de equinos a humanos, al momento no presenta grandes riesgos para el humano y aparentemente estaría controlado con el programa de vacunación en caballos y las medidas pertinentes.

Algunas de las medidas clave que se difundieron para protegerse de la picadura de mosquitos son: colocar telas mosquiteras en puertas y ventanas de recintos de animales y en las viviendas; Utilizar ropa clara y preferentemente de manga larga; utilizar espirales en el exterior y pastillas o aerosoles en el interior de las edificaciones; eliminar los potenciales criaderos de mosquitos; y aplicarse periódicamente repelentes de insectos con el ingrediente activo DEET.

Desde la anterior gran proliferación de mosquitos el mes pasado, en Capital Federal el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana anunció el refuerzo del plan de desinsectación en espacios verdes, parques y plazas con intervenciones adicionales en los espacios verdes porteños más grandes. Los operativos que habitualmente se realizaban mensualmente son efectuados de manera semanal o quincenal en los grandes parques.

Por otra parte, la ciudad de La Plata fue una de las zonas más afectadas y los vecinos denunciaron que la invasión es «sin precedentes». En ese contexto, el municipio platense solicitó a los vecinos el uso de elementos de protección personal como repelentes, y el empleo de ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo e intensificó y extendió las acciones de prevención en la vía pública, en el marco de un plan integral que incluye tareas de fumigación diaria en espacios estratégicos de los distintos barrios, como así también concientización puerta a puerta en todas las localidades del partido y las tareas de descacharrización que se llevan adelante de manera habitual.

Lo mismo confirmaron desde los municipios de Ensenada y Berisso, que desde el inicio de este año reforzaron las acciones de manera integral, como tareas de fumigación en espacios verdes y puntos neurálgicos de cada distrito, trabajos de desmalezamiento y corte de pasto en parques, plazas y ramblas de distintos barrios.

Carballeda aclaró que frente a esta gran proliferación de mosquitos Aedes albifasciatus y en el marco de las medidas de acción para enfrentarla, “tiene sentido fumigar porque, a diferencia de los insectos que transmiten el virus del dengue y se desarrollan dentro de las casas, estos se generan fuera, en acumulaciones de agua”.

Respecto a la especie transmisora del dengue, zika y chikungunya, las autoridades recordaron que «no se desarrolla habitualmente en parques o plazas, sino que lo hace intra-domiciliariamente». En esa línea, insistieron con la importancia de la descacharrización y recomendaron eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua y limpiarlo con cepillo o esponja para desprender los huevos de mosquitos, como así también remover cada dos días el agua de floreros, bebederos de mascotas y portamacetas; destapar canaletas y desagües con agua hirviendo; cubrir las rejillas con tela mosquitera y desmalezar patios y jardines.

 

Es fundamental seguir con los cuidados contra el dengue —dijo el investigador del Conicet—, porque siguen creciendo los casos y ahora estamos en un contexto donde no hay dirección de epidemiología en el Ministerio de Salud. Resalto esto porque ese mosquito sí trasmite una enfermedad peligrosa. En cambio, en el caso de los que vemos ahora, no traerán mayores problemas que la incomodidad de la picadura”.

En este contexto, la Municipalidad de La Plata anunció la fabricación y entrega de 2.000 repelentes en diversos barrios de la ciudad, ante la invasión de mosquitos que está afectando nuevamente a la región tras las lluvias registradas los últimos días.

Según se informó, el reparto del repelente en su versión spray es fabricado en el Laboratorio de Especialidades Medicinales dependiente de la Secretaría de Salud local, y se distribuye de forma gratuita en todos los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) dependientes del Municipio.

En esa línea, se anunció que «la comunidad que necesite de este repelente puede acercarse a los CAPS, donde además del producto se entrega folletería con información clave para que los vecinos sepan cómo evitar la proliferación del insecto«.

También se informó que además, desde estos centros de salud se trabaja para identificar y priorizar las zonas con dengue activo. «Para prevenir el desarrollo de enfermedades vinculadas a picaduras de mosquitos, se trabaja en la entrega de más de 1900 repelentes mientras avanza en la producción de una tercera tanda», se informó desde la gestión del intendente Julio Alak.

Al respecto, se aclaró que «el producto no solo apunta a combatir el dengue, sino cualquier tipo de enfermedad transmitida por mosquitos, y se suma al plan integral de la Municipalidad contra el insecto, que incluye tareas de fumigación, corte de pasto, desmalezamiento y concientización«.