Venecia: Varios canales se quedaron sin agua

Varios canales de Venecia se quedaron sin agua durante los últimos días. Un fenómeno que no ocurría desde el año 2008 y que se debe a una combinación de factores meteorológicos y climáticos.

 

Durante los últimos treinta años Venecia se preparó fuertemente para prevenir las crecídas implementando una infraestructura que permitiera a los habitantes continuar transitando la región italiana. Lo que nadie se esperaba es que en los últimos días varios canales se quedaran casi secos, impidiendo el tránsito gondolero.

Muchos de los canales del centro de Venecia se han secado en estos días, un fenómeno relativamente corriente que había dejado de ocurrir en esta intensidad desde 2008. Los cimientos de los palacios asoman el miércoles por la mañana entre el barro. Las góndolas apenas pueden navegar por la zona de San Polo y los canales de Madoneta. Los turistas asisten maravillados —como con todo lo que sucede aquí— al espectáculo de la mayor industria turística del mundo varada sobre un montón de fango.

“Si no es una cosa, es otra. Ya ve, aquí no ganamos para aventuras. Claro que trabajamos menos durante esas horas y muchas de las barcas privadas no pueden moverse”, dice Andrea, un gondolero apoyado en el ponte Bernardo, uno de los 436 que conectan las 121 islas de la ciudad de la laguna. “¿Quiere dar una vuelta?”, prueba señalando el cartel que fija en 80 euros la media hora de paseo.

Esta fotografía tomada el 20 de febrero de 2023 muestra una góndola amarrada en el Canal Grande de Venecia, durante una fuerte marea baja en la ciudad lagunar de Venecia

El pico del fenómeno se produjo el miércoles a las seis de la tarde. Justo cuando la masa de turistas que acudieron al Carnaval se marchaba de la ciudad arrastrando sus maletas y vaciaba, de paso, también sus calles. La altura del agua de los canales ha estado estos últimos días muy por debajo de los 50 y 79 centímetros habituales. Lejos también del nivel alcanzado en 2019, en una de las peores acqua alta de la historia, cuando llegó a 187 centímetros. La época es clave. Alrededor del 70% de los fenómenos de baja marea ocurre en este periodo: de enero a febrero. La insólita postal veneciana, sin embargo, se debe ahora a una combinación de factores meteorológicos. Además de la evidente falta de lluvia que azota el norte de Italia, han coincidido en los últimos días una gran presión atmosférica, distintas corrientes marinas que afectan a la laguna y la luna llena.

La excepcionalidad del fenómeno, explican desde el centro municipal de previsión de mareas, no está tanto en las medidas bajo cero de marea que alcanza la laguna (-60 centímetros en los últimos días, -56 centímetros hoy) como en su duración, que no se producía en estos términos desde hacía 16 años.

Las góndolas están ancladas a lo largo de un canal durante una marea baja en Venecia, Italia, el sábado 18 de febrero de 2023

Las primeras imágenes de los canales estos días recordaban a la sequía que se extiende por todo el norte de Italia, donde el pasado verano ya se produjeron estampas como la de la cuenca del siempre caudaloso río del Po languideciendo sin apenas agua. De hecho, el río más largo de Italia, que va desde los Alpes en el noroeste hasta el Adriático, tiene hoy un 61% menos de agua de lo normal en esta época del año. Pero no es el único síntoma de la peor sequía en 70 años. Los niveles de agua en el lago de Garda, en el norte de Italia, también han caído a mínimos históricos, lo que hace posible llegar a la pequeña isla de San Biagio en el lago a través de un camino terrestre. Pero se trata de fenómenos paralelos. “La sequía es un fenómeno climático, no meteorológico, como las mareas. Pero las puntas están vinculadas a la temperatura”, apunta Gigi Lazzari, responsable de la región de Véneto de la organización ecologista Legambiente.

Una vista de un canal seco durante una marea baja en Venecia, Italia, el martes 21 de febrero de 2023

Alvise Papa, responsable del organismo que mide y estudia las mareas en Venecia, descarta también el vínculo directo del vaciado de los canales con la sequía general. Pero su causa original, subraya, es la misma. “Se trata de un anticiclón estacionario desde finales de enero que provoca una alta presión. El fenómeno no permite a las perturbaciones llegar al norte de Italia, y, por tanto, no llueve. Pero la alta presión tampoco permite a la alta marea su desarrollo normal”, explica. “El anticiclón es una cierta circulación de la atmósfera y en el Adriático se traduce con vientos del norte, que provocan unas corrientes extrañas en el mar. El nivel medio del Adriático este febrero es de +2 centímetros, mientras que el año pasado era de +21″. Además, la alta presión no permite a la marea desarrollarse, es como si la aplastase. La marea entra normalmente en el canal de Otranto, sube por la costa croata y baja luego por la costa italiana. Con los vientos del norte ese flujo queda en parte disminuido. Así que el nivel medio del nivel Adriático se baja”. Papa apunta también al fenómeno gravitacional astronómico como causante de este extraño vaciado.

Botes atracados a lo largo de un canal seco durante una marea baja en Venecia, Italia, el martes 21 de febrero de 2023

El problema en Venecia es que los canales, sin otra posible vía de movilidad, conforman su red de circulación. Pero la ciudad está acostumbrada a todo tipo de amenazas y en el Ayuntamiento restan importancia a todo el revuelo que se ha formado. “No hay necesidad de medidas particulares. Quienes llevan las barcas saben que no podrán pasar por algunos canales. Es algo que gestiona la empresa pública de transportes”.

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