Fase 1 recargada con negocios, amparos y desamparos

Con más de 67 mil casos de coronavirus confirmados en el país, el AMBA inició ayer una nueva etapa de la cuarentena “endurecida” y más estricta ya que concentra arriba del 90% de los contagios. Según los últimos datos, en la Ciudad de Buenos Aires, el 40,8% de las personas testeadas dan positivo. Aún aparece lejos la luz del final del túnel prometida.

La tasa de mortalidad en la Ciudad es la más alta del país, con 160 muertes por cada millón de habitantes; registra el cuádruple que el Gran Buenos Aires, donde la tasa de mortalidad es de 40 muertes cada millón de habitantes.

En este contexto, la Justicia dirigió distintos fallos al Ejecutivo porteño, ordenando por segunda vez que se entreguen computadoras y se garantice Internet para la educación a distancia; indicando de nuevo que se entreguen elementos de protección al personal de salud en hospitales públicos e incluso advirtiendo que puede recibir apercibimiento con sanciones por los cuatro neuropsiquiátricos de la Ciudad. Aún así, la estrategia oficial es recusar a la Justicia compulsivamente.

Por otra parte, si en noviembre del año pasado la gestión de Juntos por el Cambio aprovechó su mayoría automática para aprobar un proyecto de ley para flexibilizar la venta de inmuebles públicos, el contexto de la emergencia sanitaria sirvió de excusa para modificar a fines de mayo la ley N° 6, que funciona como uno de los pilares fundamentales para la participación ciudadana en las audiencias públicas y ahora son virtuales.

EL ESCENARIO EPIDEMIOLÓGICO

En la Ciudad de Buenos Aires ya se superó el 50% de ocupación de camas de terapias intensivas públicas de las 400 disponibles y el 49% de las 1500 generales para pacientes moderados de los hospitales públicos porteños. Asimismo, más de 2500 personas están alojadas en 42 hoteles y en el Centro de Resguardo Costa Salguero, entre pacientes leves y sospechosos, ocupando el 48% de estas camas.

El distrito más rico del país es uno de los focos de mayor preocupación a nivel nacional, debido al crecimiento de contagios que ya superó la barrera de los 20.000 y concentra el 43% de los casos de la Argentina.

No obstante, el brote de este virus se manifiesta de manera dispar dentro de los límites de la Ciudad. El 50% del total de casos se concentra entre Flores, Retiro, Barracas, Villa Lugano y Balvanera y, a la par, volvió a subir el contagio en las villas porteñas. De los 27.183 casos acumulados confirmados el martes 30 de junio, 9.501 están en barrios populares, 9650 en los geriátricos y 1.237 al personal de salud.

La preocupación radica en que la cantidad de enfermos internados en terapia intensiva crece cada vez más rápido y una vez más surge la pregunta sobre el destino que da el Gobierno porteño a los recursos que tiene.

Desde hace más de 12 años los recortes en salud son constantes y si no fuese por la lucha del personal sanitario y quienes defienden la salud pública, podrían ser peores. Basta con imaginar qué podría haber pasado si se concretaba el proyecto del Complejo Hospitalario Sur en un escenario de crisis sanitaria como la actual. Menos camas, menos derechos, menos salud.

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