Desde Pergamino podría surgir el remedio para el Coronavirus.

El destacado doctor, fundador del Instituto Maiztegui de Pergamino, utilizó hace 50 años la estrategia del uso del plasma de personas convalecientes para disminuir del 30% al 3% la mortalidad del «mal de los rastrojos».
New York ya aseveró que utilizará ese método contra el Covid 19. En Argentina también se contempla implementar ese método.
«Estamos trabajando con el Instituto Maiztegui en el protocolo de investigación para empezar a producir suero de pacientes recuperados y tratando de identificar potenciales donantes», dijo días atrás el infectólogo Omar Sued, a la salida de la reunión en Olivos con el consejo asesor del Poder Ejecutivo.

Ahora se conoció el interés de norteamericano por este método. La autoridad regulatoria de alimentos y medicamentos de los Estados Unidos autorizó esta semana el uso de plasma de personas convalecientes para tratar el Covid-19 . Se trata de la estrategia implementada hace medio siglo por Maiztegui contra el virus Junín («Mal de los rastrojos»).

Gabriel Rabinovich, investigador superior del Conicet y miembro Asociado Extranjero de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, sostuvo al respecto: «La idea de utilizar el suero de convalecientes data de fines del siglo XIX. Se usó para la poliomielitis, para el SARS y para el Ébola. Y en enero se aplicó en una pequeña población de algo más de 90 pacientes, de los cuales más de ochenta mejoraron».

Vale destacar que, aunque la idea de utilizar suero de convalecientes ya existía, se había aplicado sin el rigor que caracteriza a la ciencia actual. Maiztegui y Patricio Cossio demostraron que, si se trataba a los enfermos de fiebre hemorrágica argentina con plasma de personas ya recuperadas, se reducía la mortalidad al 3%.

Investigadores chinos

Desde principios de febrero, investigadores chinos lanzaron varios ensayos utilizando plasma de convalecientes, pero aun no fueron publicados. «Los estudios son preliminares, pero ellos están contentos», comenta el virólogo argentino residente en Mónaco, Pablo Goldschmidt. Según publicó la revista Nature , Liang Yu, infectólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad Zhejiang, trató en un estudio a 13 personas en estado crítico y después de unos días el virus ya no parecía estar circulando en el organismo de los pacientes, lo que indicaría que los anticuerpos lo habían neutralizado. Pero su salud continuó deteriorándose. «Probablemente, la enfermedad estaba muy avanzada para que esta terapia fuse efectiva -afirmó Liang-. La mayoría había estado enfermo durante más de dos semanas».

El procedimiento es similar a una donación de sangre, con la diferencia de que esta debe pasar por una máquina para extraerle el plasma. El proceso tarda entre 60 y 90 minutos y cada donante puede brindar suficiente plasma para tratar a tres pacientes.

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