Se despide un ícono de la radiofonía Argentina: Hector Larrea

El conductor y locutor Héctor Larrea, quien acompañó a varias generaciones en seis décadas frente al micrófono, anunció a los 82 años que el próximo 31 de diciembre dejará de hacer radio, marcando el fin de una época y dejando una huella imborrable en el medio en el que, afirmó, encontró «una manera de vivir las cosas con mayor encanto y eso se prolonga hasta hoy».

Dueño de una personalidad entrañable, Larrea llegó a los hogares de los argentinos y desde su voz familiar, su sentido del humor y su pasión por la música, se convirtió en una de las figuras más importantes del medio, que este año cumplió un siglo de vigencia en Argentina.

Hace 60 años debutó en Radio América; luego pasó por varias emisoras y también tuvo una importante carrera en televisión. Desde hace 16 años es el conductor de «El carromato de la farsa» , que se emite de lunes a viernes de 14 a 16 por Radio Nacional.

«Para mí no hay nada mejor que la radio, es el mejor descubrimiento que se haya hecho, nada me abrió los brazos como la radio, nada me hizo pasear el alma como la radio, nadie me mimó como la radio, nada me ofreció todo lo que me ofreció la radio», expresó en agosto último.

Larrea dio la noticia de su inminente retiro en su propio programa el 13 de noviembre pasado: «Quiero decirles que ayer, luego de un encuentro interesante con mis médicos, con mi psicóloga y mis familiares y amigos más cercanos, resolví ponerle fin a esta carrera de 60 años, el 31 de diciembre», anunció.

«Ese día termina ‘El carromato de la farsa’ y termina mi carrera de 60 años, sin vacaciones, salvo breves recesos. Quiero agradecerles a todos. Me costó tomar la decisión, pero ayer le comuniqué oficialmente al gerente artístico de la emisora y querido amigo Martín Giménez (autor, además, de la biografía ‘Héctor Larrea, una vida en la radio’) que ya no cuenten conmigo a partir del 1 de enero del año que viene», señaló.

Giménez publicó esa historia profesional y de vida el 30 de octubre, día en que el legendario locutor nacido en 1938 en la ciudad bonaerense de Bragado cumplió 82 años.

Larrea también conduce «Gardel por Larrea», junto al periodista Norberto Chab los domingos en la misma emisora, de 9 a 10 de la mañana; se trata de un programa dedicado al cantor más grande de tango y de la música argentina.

«Larrea es Gardel. Yo solo soy un colado privilegiado. Larrea es la banda sonora de los argentinos desde hace más de medio siglo», dijo Chab en una entrevista con esta agencia este año, definiendo con sensibilidad lo que significa este hombre para el medio.

Acerca del inicio de su romance con la radio, Larrea recordó que nació desde que era muy pequeño: «Yo tuve la suerte de tener dos padres que eran dos seres angélicos, buena gente, me enseñaron lo que me tenían que enseñar pero sin decírmelo, con mucho amor, con mucho cariño, con actitud. Ellos me consiguieron la primera radio, antes yo escuchaba radio en la casa de mis tías», evocó el conductor y melómano.

«Cuando me compraron mi radio -continuó-, yo vivía escuchándola de la mañana a la noche; con la radio aprendía cosas antes que en el colegio, tenía una buena dicción ya de niño gracias a ella, gran parte de mi vida era la radio».

Su amor por la radio lo llevó a estudiar en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (Iser). A lo largo de su vida, Larrea condujo el programa «Rapidísimo», que desde 1967 y por 30 años engalanó el éter de las radios El Mundo, Continental y Rivadavia convirtiéndose en un emblema de la radiofonía nacional.

Sin embargo, la voz de Larrea comenzó a hacerse conocida a principios de los ’60, en Radio Argentina, en donde leía publicidades y presentaba a numerosas orquestas de tango. A Radio Nacional llegó en 2004, y pese a su edad, le dedica a su oficio seis días a la semana.

La televisión también lo consagró como una prominente figura, especialmente por el exitoso ciclo «Seis para triunfar», que se extendió entre 1986 y 1991 primero en Canal 11 y luego en Canal 9, con récords en materia de rating.

A lo largo de estos 60 años, fue su oficio y olfato el que también lo convirtió en una persona querida por el medio y la audiencia: «La respuesta de la gente empezó a llegar mucho más en los últimos años», señaló.

Acerca de esa vitalidad que transmite en cada programa, Larrea dijo: «Es mi carácter, tengo la fortuna de una buena garganta, una voz vigente, me cuido, no fumo, no bebo, no he trasnochado nunca porque yo siempre quería darle a la radio lo mejor, porque la radio me daba cosas muy buenas a mí».

«Hay una cosa que se llama farándula o ambiente artístico, entre comillas, que es una pavada, porque eso implica siempre acostarse tarde, entonces esas cosas son nocivas siempre –se explayó-. A mí la radio siempre me requirió trabajar de mañana, yo he llegado a levantarme diariamente a las 4 y media de la mañana durante años para salir a correr y poder respirar bien durante cinco horas que era lo que me llevaba la radio».

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