Azarbaiyán y Armenia acordaron en Moscú un alto el fuego humanitario a partir de mañana

Armenia y Azerbaiyán llegaron a un acuerdo esta noche para establecer un alto el fuego en Nagorno Karabaj que debe entrar en vigor este mismo sábado, anunció el canciller ruso, Serguéi Lavrov.

Lavrov mantuvo unas negociaciones en Moscú sobre el conflicto de Nagorno Karabaj con su par armenio, Zograb Mnatsakanián, y homólogo azerbaiyano, Ceyhun Bayramov. Las consultas, propuestas por el presidente ruso, Vladímir Putin, duraron más de 10 horas. El anuncio de este acuerdo se hizo sobre las 3 de la madrugada.

«Las partes acordaron los siguientes pasos. Primero: se declara un alto el fuego a partir de las 12:00 horas del 10 de octubre de 2020 con los fines humanitarios, para realizar un canje de prisioneros de guerra y otras personas retenidas, así como un intercambio de cadáveres con la mediación del CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja)», dijo Lavrov al término de las conversaciones.

El ministro ruso señaló que «los parámetros concretos del armisticio se acordarán adicionalmente», agregó la agencia Sputnik.

«La República de Azerbaiyán, la República de Armenia, con la mediación de los copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE, sobre la base de los principios básicos de solución, comienzan unas negociaciones sustanciales con el fin de pronto alcanzar una resolución pacífica» del conflicto en Narogno Karabaj, agregó Lavrov.

El canciller ruso indicó que Armenia y Azerbaiyán «reiteraron su compromiso con el formato del proceso de negociaciones».

A última hora de ayer, Putin emitió un comunicado en el que pidió el fin de los combates iniciados hace casi dos semanas entre fuerzas armenias y azerbaiyanas en torno a la región separatista de Nagorno Karabaj, que dejaron cientos de muertos y miles de desplazados.

El Kremlin dijo que la iniciativa de Putin, que incluía una invitación hoy a Moscú de los cancilleres de Armenia y Azerbaiyán, siguió a una serie de llamados telefónicos que mantuvo con el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, y el primer ministro armenio, Nikol Pashinian.

La más reciente ronda de hostilidades comenzó el 27 de septiembre y es la más grave en más de un cuarto de siglo del conflicto en torno a Nagorno Karabaj.

La región se encuentra enclavada dentro de Azerbaiyán, pero está bajo control de separatistas armenios apoyados por Armenia desde el fin de una guerra de secesión, en 1994.

El Kremlin dijo que Putin propuso un alto el fuego para intercambiar prisioneros y recoger cuerpos de soldados muertos. Sin embargo, el vocero del Ministerio de Defensa de Armenia, Atsrún Ovanisián, informó que estuvo en la región separatista en disputa hoy, cuando ya habían comenzado las negociaciones, y «las operaciones militares continuaban», según la agencia de noticias rusa Sputnik.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, recibió hoy por la tarde a sus pares armenio y azerbaiyano en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en Moscú, según imágenes de los canales de TV rusos.

Pashinian reiteró hoy estar listo para un diálogo y abierto a una tregua, pero Azerbaiyán condiciona el alto el fuego a una retirada de las fuerzas armenias de Nagorno Karabaj, argumentando que el fracaso de los esfuerzos internacionales de negociar un acuerdo no le dejó otra opción que retomar su territorio por la fuerza.

En un mensaje a la nación, el presidente de Azerbaiyán dijo hoy que casi tres décadas de conversaciones internacionales «no permitieron ni una pulgada de progreso, no se nos devolvió ni una pulgada de las tierras ocupadas».

«Mediadores y líderes de algunas organizaciones internacionales han expresado que no hay una solución militar para el conflicto. No he estado de acuerdo con esa tesis, y tenía razón. Ahora el conflicto se está llevando con medios militares, y los medios políticos vendrán después», dijo Aliyev, citado por la cadena BBC.

Sin embargo, poco después, agregó para justificar la presencia de su Gobierno en Moscú: «Le estamos dando a Armenia la oportunidad de resolver el conflicto pacíficamente. Esta es su última oportunidad».

Autoridades de Azerbaiyán y de Nagorno Karabaj dijeron que anoche continuaron fuertes bombardeos.

El balance de muertos por estos enfrentamientos ascendía hoy a más de 400, incluyendo civiles, aunque es una cifra muy parcial ya que Azerbaiyán no anuncia sus pérdidas militares.

La oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, dijo hoy que al menos 53 civiles murieron desde que comenzaron los combates, aunque no precisó exactamente dónde.

En los últimos días, los combates se extendieron con bombardeos en zonas urbanas, y ambos bandos se acusan mutuamente de apuntar contra civiles.

Stepanakert, la capital de Nagorno Karabaj, ha sido sometida a intensos bombardeos y los residentes se protegen en refugios subterráneos, en muchos casos en sótanos de edificios.

Según las autoridades separatistas, la mitad de los 140.000 habitantes de Nagorno Karabaj tuvieron que dejar sus hogares a causa de los enfrentamientos.

Armenia dice que Turquía, su enemigo histórico, está participando militarmente de las recientes hostilidades y está enviando a mercenarios yihadistas desde Siria para que combatan del lado del Ejército de Azerbaiyán, un país también musulmán, como Turquía.

Turquía apoya públicamente a Azerbaiyán en la disputa y dice que lo ayudará de la forma en que se lo solicite su aliado, aunque negó haber enviado combatientes a la zona.

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