El Caso de Vicky Xipolitakis y el flajelo que los Psicólogos llaman «Alienación Parental»: cuando los chicos son «rehenes de su padres».

La última semana fue noticia la disputa judicial que lleva adelante la mediática Vicky Xipolitakis y quien fuera su esposo Javier Naselli (Un alto ejecutivo del UBS Investment Bank de Nueva York). Ambos están en pleno proceso de divorcio luego de que la vedette denunciara al padre de su único hijo por maltratos y violencia de género.

A este litigio se le sumó una demanda que la ex “melliza griega”, sobre la cuota alimentaria del pequeño Salvador, exigiendo una alta suma por sobre lo que ya le financia el empresario que incluye el alquiler donde vive con su hijo, la prepaga y los impuestos.

 

Como sucede en la mayoría de estos caso, ayuno a todo problema de índole legal, lejos de los fríos escritorios de los abogados, distante de las cifras, quedan en el medio los chicos. El pequeño en este caso es rehén involuntario del asunto y sus familiares directos, sufren los daños colaterales.

En fechas precisas, como el “Día de las Infancias” justamente, quienes están alejado del niño salen perjudicados sin ser actores propios.  Como el caso de los abuelos, los tíos y primos paternos de Salvador, que (aislamiento social mediante) se vieron impedidos de poder celebrar, al menos a la distancia, un momento especial.

No obstante ellos decidieron armar un “festejo” virtual para Salvador y lo subieron a sus redes, con la intención de que el pequeño pueda apreciarlo. “Te queremos Salvador” reza la tarjeta que acompañaron a globos de colores. 

En el saludo se suma el propio Naselli puesto que tampoco pudo saludar, siquiera virtualmente, a su hijo.

Otro capítulo de una novela que comenzó como un cuento de hadas y de pronto, se convirtió en una especie de fragmento de un cuento de Stephen King. Esperemos que el futuro depare una convivencia que permita a Salvador, disfrutar de sus padres, y familiares directos, como todo niño merece, independientemente de la relación de sus progenitores.  Porque es su derecho, fundamentalmente.

«NO MÁS CHICOS REHENES»

El caso de Xipolitakis y Naselli, lamentablemente, no es el único del país. Desde 2004 existe, por caso,  la Asociación de Familiares y Amigos Separados por la Justicia (AFASEJU) o la agrupación «No Mas Hijos Rehenes No Mas Nietos Rehenes»

Ambas agrupaciones engloan a ciudadanos a los cuales por litigios judicales se ven impedidos de tener relación con los menores, tanto en casos de madres e hijos, entre padres e hijos, entre abuelos y nietos, entre tíos y sobrinos, luego de la separación de la pareja.

Según su lema “muchas veces la familia se ve dividida innecesariamente por mucho tiempo, quebrando lazos afectivos y muchas veces impidiéndolos constantemente que se formen, cambiando la identidad familiar, rompiendo leyes naturales y las dictadas por el Hombre, generando y potenciando el conflicto post-divorcio a niveles incomprensibles e intolerables, provocando daños casi siempre irreparables, profesando una neo-tortura legal, obligándonos a aceptar la monoparentalidad como forma de vida”.

Uno de los grandes puntos que llevan adelante, se sustenta en que la Justicia Argentina reconozca lo que se denomina “el Síndrome de Alienación Parental”.

En este aspecto, Nancy Rainey Palmer, presidenta del Comité de Mediación del Colegio de Abogados de Florida, EEUU lo denomina como  “El proceso por el cual un progenitor, en forma abierta o encubierta, habla o actúa de una manera descalificante o destructiva a, ó acerca de, el otro progenitor, durante o subsecuentemente a un proceso de divorcio, en un intento de alejar (alienar) o indisponer al hijo o hijos contra este otro progenitor”.

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