Deuda: dos fondos de inversión aceptaron la oferta argentina

Dos de los grandes fondos acreedores de bonos de la Argentina -Fintech y Gramercy- avalaron hoy la nueva propuesta de reestructuración de deuda formulada por el Gobierno argentino, que fue presentada formalmente hoy ante la comisión de valores de Estados Unidos (SEC, según su sigla en inglés). Se trata de los fondos Fintech, cuyo dueño es el financista David Martínez, y Gramercy, que al igual que el anterior ya había participado de los canjes realizado en 2005 y 2010.

Ambos fondos decidieron apoyar la oferta argentina, luego de las mejoras económicas y legales introducidas por el equipo que conduce el ministro de Economía, Martín Guzmán, que elevan el valor de la oferta en un rango de entre 53 y 59 dólares, por cada 100 dólares nominales de deuda vieja, según los primeros cálculos de mercado.

«Gramercy Funds Management y Fintech Advisory Inc. acogen con beneplácito el anuncio de esta noche por parte de la República Argentina, incluidas las mejoras en los términos y condiciones de su oferta original del 21 de abril de 2020», expresaron ambos fondos a través de un comunicado.

«Esperamos apoyar la oferta de la Argentina, ya que prevé la sostenibilidad de la deuda y eso es crucial para un crecimiento económico duradero, alto e inclusivo», consideraron los integrantes del grupo de acreedores más dialoguista del país, entre los que se encuentra también el fondo Greylock, timoneado por Hans Humes.

La Argentina formalizó hoy ante la Comisión de Valores de Estados Unidos su decisión de mejorar la oferta a los acreedores realizada en abril último y postergar el plazo de la operación hasta el 4 de agosto.

La oferta “definitiva”, según aseguran en Casa de Gobierno y en el Palacio de Hacienda, prevé la emisión de un total de trece bonos, con vencimientos que van desde 2028 a 2046.

Entre las mejoras introducidas, las autoridades decidieron que el período de gracia para comenzar a realizar pagos será de un año y no de tres como era la propuesta original.

También prevé el pago de un incentivo económico para quienes ingresen temprano a la oferta (early bird).

La iniciativa contempla además, en el reconocimiento de intereses devengados impagos, a través de su capitalización en dos nuevos títulos con vencimiento en 2030, que serán emitidos en euros y en dólares.

El monto que se abonará tomará en cuenta desde el último pago efectuado por el Gobierno de títulos canjeables, hasta los vencimientos de septiembre de 2020 o del pasado 22 de abril de 2020, según si ingresaron temprano o tardíamente a la oferta.

Otra de las modificaciones legales respecto de la primera oferta fue que los tenedores de los bonos de los canjes 2005 y 2010, podrán conservar el mismo tipo de contrato con cláusulas de acción colectiva emitidas en ese proceso de reestructuración.

Estas cláusulas de mayorías son más favorables al acreedor, respecto de las emitidas a partir del 2016, y que son las que Guzmán propuso en la primera oferta, que son las más utilizadas desde 2014 en adelante en las colocaciones de deuda a nivel global.

En cuanto al resto de los bonos, el Gobierno mantuvo la decisión de que rijan las cláusulas del 2016, acordes con el nuevo estándar de emisiones de deuda avalados por el G20 y el FMI.

Este punto fue rechazado la semana pasada por los miembros del Comité de acreedores Ad Hoc, los más duros, liderados por Blacrock, que hasta el momento no se pronunciaron sobre la nueva oferta.

De la propuesta, se desprende que el Gobierno se reserva el derecho de utilizar la estrategia de reasignación de series de bonos ex post del canje, conocida como Pacman.

También se especificaron umbrales de participación mínima para considerar exitosa la operación.

La nueva propuesta causó optimismo en el mercado, tanto a nivel local como internacional.

En el plano político-económico, el ex equipo de finanzas de Mauricio Macri, compuesto por Luis “Toto” Caputo y Pablo Quirino salieron a elogiar por separado a la nueva oferta, al considerarla una “propuesta justa que debiera tener alta participación».

En tanto, otra voz de peso en el mundo de las finanzas, el Citibank, emitió un informe a sus clientes internacionales con la frase «esto debería ser suficiente”.

El asesor económico en jefe de Allianz, Mohamed El-Erian, una eminencia en inversiones de mercados emergentes y ex CEO del fondo Pimco, uno de los mayores acreedores del país, se pronunció a favor de apostar nuevamente por la Argentina.

Si bien el grupo Ad Hoc, el más duro, mantuvo silencio de radio en la jornada de hoy, se especula que podría llegar a desmembrarse debido a que al menos una parte de sus integrantes, los Exchange Bondholders, habrían alcanzado sus aspiraciones con esta oferta que mantiene la posibilidad de seguir rigiéndose con las cláusulas de acción colectiva de 2005 y 2010.

De todos modos, las versiones que corren en el mercado es que las conversaciones con Blackrock no están concluidas y que podría surgir un lobby de parte del gobierno de Estados Unidos para que el fondo del magnate Larry Fint Ingrese finalmente a la oferta.

En la nueva propuesta-enmienda presentada por el gobierno argentino, se extendieron los plazos nuevamente hasta el 4 de agosto, bajo la previsión de que una alta porción de acreedores -estimada en más del 50%- corresponden a pequeños y medianos tenedores, lo que exigirá una tarea importante de reclutamiento para los bancos HSBC, Lazard y Bank of America, que están a cargo de esa operación.

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