Investigan a un entregador en el robo de los 40 millones en el country de Hudson

Los investigadores del robo de cerca de 40 millones de pesos en la casa de un empresario tabacalero en un country de la localidad bonaerense de Hudson están convencidos de que en el asalto actuó un entregador, y que la banda delictiva estaba conformada por siete delincuentes que, previamente, tomaron de rehén a un técnico de una empresa de seguridad privada.

Fuentes judiciales y policiales aseguraron que, además, al momento de irrumpir en la vivienda del empresario los delincuentes efectuaron un disparo intimidatorio cuando la víctima intentó escapar.

El caso es investigado por la fiscal Silvia Borrone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 Descentralizada de Berazategui, quien el último martes por la noche concurrió al barrio cerrado «Los Ombúes de Hudson», situado en el kilómetro 33,5 de la Autopista Buenos Aires-La Plata, para dirigir las primeras actuaciones y tomarle declaración a las víctimas y vigiladores.

La principal hipótesis de la fiscal y de los detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes es que en el caso hubo un «entregador» que conocía la seguridad del country y el perfil de la víctima.

«Sabían a dónde ir a robar, cómo moverse dentro del country y las rutinas de la seguridad interna. Este hecho estuvo planificado y contó con la participación de algún informante que puede estar vinculado, en la actualidad o en el pasado, al propio country«, dijo un investigador policial.

Sin embargo, los pesquisas también creen en el hecho los delincuentes tuvieron un «golpe de suerte» con el efectivo que encontraron dentro de cajas de cigarrillos.

Según contaron las fuentes, cuando entraron, los ladrones pedían «dólares y Rolex» y no podían creer la cantidad de pesos que había cuando el empresario les dijo que se llevaran las cajas.

Es que la propia víctima, Norberto Velay, le explicó a los investigadores que el dinero estaba allí en forma excepcional porque a raíz de la cuarentena por el coronavirus (orthocoronavirinae), tomó el riesgo de llevarlo a su casa para no dejarlo en la distribuidora de cigarrillos de la que es propietario y que por estos días permanece cerrada por el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

«Le suelen mandar una empresa de caudales para retirar el efectivo, pero eso no sucedió durante la cuarentena y por eso tenía el dinero en su casa«, dijo una fuente judicial.

Según lo que pudo reconstruir la fiscal Borrone, todo se inició a las 21.20 de anoche cuando el sistema de cámaras del country sufrió un desperfecto y desde la empresa de seguridad, “Protección Total”, llamaron a la central para reportar la falla.

Un técnico llegó en una camioneta Renault Kangoo ploteada con el logo de la empresa «Protección Total» y se dirigió al «bunker» donde están instalados los servidores de las cámaras.

Allí, el empleado fue abordado y encañonado por dos delincuentes que lo tomaron de rehén y lo subieron a la camioneta, donde unos metros más adelante subieron más cómplices.

Con el vehículo de la empresa y vestidos con uniformes de vigiladores, la banda llegó a la casa de Velay, tocó timbre y cuando uno de los hijos del empresario abrió la puerta, le dijeron que tenían que entregarle una carta y cuando el joven se descuidó, sacaron sus armas y entraron a la propiedad.

Los voceros explicaron que a la vivienda ingresaron seis ladrones, algunos con pistolas y otros con armas largas, mientras que en la camioneta se quedó un séptimo cómplice con el técnico de rehén.

Velay escuchó la irrupción de los delincuentes y trató de escapar corriendo por el jardín del fondo, pero uno de los asaltantes lo corrió y efectuó un tiro intimidatorio, por lo que se tiró al piso y se entregó.

La banda redujo al empresario, a su esposa y a sus dos hijos jóvenes y los llevó al sótano, donde los maniató con cinta adhesiva.

Luego, juntaron las cajas con el dinero del comedor y del baúl del auto de empresario y, antes de escapar, llevaron al sótano al técnico de las cámaras.

«El hombre calcula que los delincuentes estuvieron no más de cuatro minutos dentro de su casa«, dijo uno de los investigadores.

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