Marcelo “Teto” Medina: de la fama y el éxito a los excesos y las causas judiciales

El conductor supo ser uno de los más reconocidos integrantes de Videomatch, Ritmo de la noche y otros tantos ciclos televisivos. Pero en 2019 trascendieron sus adicciones y se vio envuelto en varios escándalos: denuncias por violencia de género, internación y otros incidentes

Lo tuvo todo. Marcelo “Teto” Medina supo estar en la cima de la fama y rodeado de grandes figuras en los ciclos televisivos más exitosos. Pero en los últimos años, su vida dio un giro oscuro producto de sus adicciones y escándalos. Por caso, este jueves volvió a estar en el centro de la escena mediática luego de ser detenido en el marco de una investigación por “asociación ilícita, reducción a la servidumbre y trabajos forzados”.

Teto inició su carrera como actor de publicidades, fue conductor de varios programas, pero la popularidad le llegó a principios de la década de 1990 cuando fue convocado para integrar el equipo de Videomatch, que conducía Marcelo Tinelli. “En una televisión en la que todo tiene que ser perfecto, nosotros nos equivocábamos, jugábamos al fútbol y nos iba mal. Vendimos la imagen del loser. Descontracturamos. Éramos atrevidos que estábamos en la tele. El Teto canta, y canta mal. Ese fue el gran clic”, había dicho en una entrevista que le concedió a Teleshow en 2019.

Luego, integraría otros éxitos como Ritmo de la noche y Feliz domingo, hasta que decidió incursionar en el periodismo de espectáculos. Por ese entonces, se sumó a Indiscreciones, el programa que conducía Lucho Avilés y que fue un pionero del rubro. Paralelamente, haría su primer acercamiento con la música: en 1992 lanzó su primer disco, que incluye el hit “Mi chica de humo”.

Más tarde, su carrera continuaría en varios ciclos, entre la conducción y el panelismo: Venite con Georgina, Tetonet, Incorregibles, Vamos que venimos, Convicciones, Bendita, Implacables, entre otros. Incluso, incursionó en los nuevos formatos de Tinelli, como el Bailando y el Cantando por un sueño.

Pero lo cierto es que sus adicciones y excesos comenzaron a vislumbrar su ocaso, repleto de escándalos. En 2019, Mónica Fernández, quien mantuvo una relación de cinco años con él, radicó una denuncia por violencia de género y amenazas con armas. Según informó el periodista Mauro Federico en ese entonces, la mujer contó que todo comenzó cuando fue a buscar al conductor a la radio en la que se desempeñaba.

De acuerdo a su relato, “Medina estaba muy agresivo, desarreglado, y con la ropa sucia. Además, le faltaba un diente”. Se dirigieron a la casa de él para que se higienizara, lo esperó durante 30 minutos en su auto, y cuando su pareja regresó, notó que no se había bañado ni cambiado la vestimenta, de acuerdo a la denuncia. “Y tenía una bolsa de plástico”, agregó Fernández y dijo desconocer su contenido. Según el relato de la mujer, cuando estaban a la altura intersección de las avenidas 9 de Julio y Belgrano, Medina extrajo de dicha bolsa “dos armas tipo revólver”, y la amenazó para que continuara la marcha hasta el domicilio particular de Mónica. “Quiero que la justicia se encargue de rehabilitarlo porque es una buena persona con un gran problema de adicción. Yo desde el amor no pude hacer nada”, había dicho ella.


La denuncia de la ex mujer del Teto Medina

Días más tarde, Medina fue internado por “un cuadro de depresión mayor” en la Clínica Privada de Reposo Abrines de Quilmes. “Todo lo que pasó le afectó muchísimo, obviamente. Según él, no lo esperaba y es todo falso. Le hizo tan mal que ahora está internado, producto del cuadro de depresión”, había dicho su abogado Gustavo D´Elía.

Luego de un mes de internación, fue dado de alta, aunque continuó con su tratamiento en forma ambulatoria. Y por esos días, su ex volvió a realizarle una denuncia, pero en esa oportunidad por abuso sexual. “Es una locura, es mentira. Es un despecho amoroso, yo rompí la pareja y es capaz de hacer cualquier cosa”, contó D’Elía que le dijo Medina al enterarse de la nueva denuncia en su contra.

Meses más tarde, Teto reapareció públicamente y brindó una entrevista a Los Ángeles de la Mañana: “Estoy mejor y me estoy cuidando. Mi hijo Juan Cruz me acompañó mucho. Me contuve con mi familia, mis hijos y la gente que me quiere. Le estoy haciendo caso a los médicos”, y agregó: “Vuelvo a trabajar que es lo más importante, bendigo esta oportunidad. El trabajo es sanador”.


Teto Medina había sido internado luego de la denuncia de su ex por un cuadro de depresión

A mediados de 2020, Mónica pidió a la Justicia la detención del conductor por la primera causa. “Solicité la detención porque entendí que la causa estaba finalizada, por el tema de la prueba. Y que estaba más que demostrada la culpabilidad del señor Medina. Ahora el fiscal se expide sobre si desea solicitarla o no y es el juez quien decide”, explicó en esa ocasión el letrado Alejandro Cipolla.

El año pasado, el ex Videomatch había hablado sobre su gran cambio de vida. “Soy operador socioterapéutico especialista en adicciones. Trabajo en comunidades terapéuticas con chicos que tienen adicciones. Doy mi testimonio y por otro lado, les contamos sobre la problemática del tema. Les damos nuestros tips para superar el conflicto”, explicó en ese entonces en el programa Silvestre en la noche (Canal 9 Salta), y detalló que su nuevo rol consiste en “organizar reuniones terapéuticas con todos los miembros de la comunidad y que aprendan a sacar el dolor y la angustia”. “Estoy muy entusiasmado con esto”, había comentado.

Sin embargo, en mayo de 2021 estuvo involucrado en una nueva polémica cuando protagonizó un incidente en el centro al que asiste para dar charlas. Según había contado Pía Shaw, en el lugar “hay una especie de bolillero que si no te ven en una buena situación, te piden que te hagas un test. Es una especie de control antidoping”, graficó la periodista y procedió a contar el hecho: “Hace quince días hubo una situación particular: el Teto llegó para hacer una de estas charlas y no lo vieron en una muy buena situación. Amablemente desde el centro le pidieron hacerse este test, a lo cual él se negó, se enojó muchísimo y se retiró del lugar sin dar la charla”, relató.

Este jueves, Teto fue detenido en su casa en la ciudad de Buenos Aires en el marco de una investigación por “asociación ilícita, reducción a la servidumbre y trabajos forzados”. El fiscal Ichazo recibió denuncias que detallan que dentro de la comunidad los adictos eran esclavizados, puestos a trabajar en construcción, panadería o fabricación de muebles, o directamente enviados a mendigar mientras vivían en condiciones infrahumanas, en ranchos y casillas. Para la Justicia, es una organización netamente coercitiva, “lo mismo que una secta”, afirma una alta fuente en el expediente.

 

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