Curiosidades del Obelisco Porteño en su cumpleaños número 85

Un día como hoy, pero de 1936 se inauguró el Obelisco, monumento histórico de la Ciudad de Buenos Aires. Por eso en #CincoDias, repasaremos algunas curiosidades de esta emblemática estructura…

Origen

El Obelisco fue inaugurado en 1936 para recordar el cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires y es obra del arquitecto Alberto Prebisch, uno de los principales exponentes del modernismo argentino y autor también del vecino Teatro Gran Rex.

Terreno

En el lugar donde se encuentra el Obelisco originalmente estaba la iglesia San Nicolás de Bari, donde se izó por primera vez la Bandera nacional en Buenos Aires. Cuando el monumento se terminó de construir, se izó una Bandera en su punta.

En números

El Obelisco pesa aproximadamente 170 toneladas, mide 67,5 metros de altura y posee 206 escalones con siete descansos que llevan a la cúspide. En la cima tiene cuatro ventanales pequeños que ofrecen algunas de las mejores vistas del centro de la capital porteña.

Construcción

Esta obra se realizó en sólo 31 días, ya que la orden era que estuviese terminada para los festejos del 25 de Mayo. Trabajaron 157 obreros para su construcción. Los materiales que utilizaron fueron cemento y piedra calcárea blanca Olaén de Córdoba.

Fachadas

Cada una de las caras del edificio rinde homenaje a un hecho histórico: la primera fundación de Buenos Aires en 1536; la segunda y definitiva en 1580; el primer izamiento de la Bandera nacional en Bueno Aires, y la Constitución de 1880 que estableció la Capital Federal.

Desde arriba

El Obelisco no es un mirador y no está abierto al público; sin embargo, en algunas ocasiones se realizan sorteos desde las redes sociales de algunos ministerios para ascender. Además, durante algunos aniversarios se abre a algunos vecinos: por ejemplo, para los 80 años de su inauguración subieron 80 personas. En todos los casos, personal de defensa civil guía los ascensos y coloca equipo de seguridad.

Críticas

Al principio fue altamente cuestionado y rechazado con distintos argumentos. De hecho, estuvo en peligro en 1939, cuando el Concejo Deliberante sancionó su demolición, aunque luego el intendente de turno logró vetar la sanción.

A la vista de todos

En muchas ocasiones se han realizado intervenciones en el edificio aprovechando su popularidad. Algunas de las más conocidas: en 1998 hubo un cartel de denuncia de Greenpeace, en 2005 apareció cubierto por un preservativo rosado en conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, en 2015 se vio sin la punta debido a una ilusión óptica realizada por el artista Leandro Erlich, y la lista sigue…

En el cine

En la icónica película argentina Pizza, birra y faso (Adrián Caetano, Bruno Stagnaro, 1998, Argentina) sus protagonistas buscan adueñarse, al menos simbólicamente, del centro porteño. El Obelisco es por esta razón su obsesión y una noche logran entrar y subir. Cuenta el equipo de la película que para realizar esas tomas no les daban permiso, así que aprovecharon un día que vieron la puerta abierta y se largaron a filmar hasta que algún guardia los corrió.

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