Entrevista| «Hasta el 14 de Febrero del 2021 la Rata no va entregar sus poderes al Búfalo»

Si dudas el año que se escapa no será uno de los mejores recordados por la humanidad en general, y los Argentinos en particular: Covid, confinamiento, muertes, genios que se perdieron, ausencia de familiares, sin amigos, sin colegio, son algunos más que justificados “Porque” para no querer revivir el 2020 nunca jamás.

Por eso en #CincoDías nos adelantamos unos días y ya comenzamos a imaginar el 2021 de la mano del Horóscopo Chino y el I CHING. De la mano de Darío Iván Rosatti,  tarotista y astrólogo, especializado en horóscopo vamos a mirar en retrospectiva el año que se va y que nos dicen los astros del futuro cercano.

“El horóscopo chino nos da puntas, señales, líneas y pequeñas cosas para hacer, para que le podamos sacar el mayor provecho a lo que se nos viene, con la calma que se merece” analiza Darío.

En este sentido explica que “el 2020, año de la rata de metal, la detención de energías fue mortal, literalmente destructora para muchos, pero no termino, el 2021 arrastra los primeros meses una mancha de eso que la rata nos instaló, pues hasta el 14 de febrero la rata no se va”.

“Entre el 4 de febrero y el 14 del mismo mes, las energías van a estar tensas e irascibles, el 4 se instalan las energías del búfalo, pero la rata no se va hasta el 14 de febrero (ironías de la vida: día de los enamorados), la entrega de mando va a ser dura” explica.

Darío, quien además cursó estudios de Numerología Esotérica con Miriam Prieto e I CHING con Andrés Nieva en «La Casa del Ser», determina que “es necesario tomar este periodo de pausa para pensar lo que vivimos, para planificar, sin cataclismos interiores, sin ponernos preocuparnos por lo que viene, los chinos tienen muy en claro que todo lo que viene, siempre viene para algo mejor, ni más, ni menos. Lo que viene es un nuevo mundo, pero tenemos que moldearlo nosotros”.

Sobre el cierre de la charla, el profesional sostiene que “el horóscopo chino se basa en que estamos entre el cielo y la tierra, en ese intermedio, estamos influenciados por las energías de arriba y de abajo, pero quienes las dirigimos somos nosotros, nosotros direccionamos esa energía, no pasa nada, ni bueno, ni malo, pero si nos predisponemos de manera fatalista, quizás atraigamos lo temido”.

“El búfalo de metal trae lentitud, tiempo, tradición, raíces, pies en la tierra para edificar de vuelta, nos trae paz adelante del caos. La pregunta que nos debemos hacer es simple: ¿Qué queremos? Si no sabemos lo que queremos, nunca vamos a entender que hacer con lo que disponemos. El búfalo no confronta, no da pelea, solo se concentra en lo suyo, porque su objetivo está fijado: fijemos el objetivo. Al consultar al I CHING para mi libro de predicciones del año del búfalo entendí que tenemos que ser creativos para que la gracia nos caiga encima, que tenemos que ver la vida desde otro punto de vista para que las cosas funcionen como esperamos, reinventarse para poder salir adelante con lo que aprendimos y que el nuevo mundo no nos lleve puesto como un búfalo, sino que, al contrario, sea, hoy más que nunca un nuevo aliado” sentencia.

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